viernes, 30 de noviembre de 2007

La asociación con Brasil

La asociación con Brasil y el camino hacia la Unión Sudamericana de Naciones

El análisis de Eduardo Sigal

El reciente viaje a Brasilia de la presidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner, dejó en claro la ratificación del rumbo: Brasil seguirá siendo un socio estratégico para la Argentina y el fortalecimiento de esa relación seguirá siendo clave para la consolidación del proceso regional.
Analistas deseosos de encontrar permanentemente conflictos donde no existen, acudiendo a argumentos que poco tienen que ver con la realidad, creyeron ver en este encuentro un gesto en favor de cambiar la positiva relación que nuestro país ha cultivado con Venezuela.
Una vez más, trataron de hacer una interpretación de tipo bipolar: “quiero y me acerco a éste porque me alejo y no quiero al otro”. Sin embargo, en estos últimos cuatro años nunca estuvo en duda la relación estratégica de Argentina y Brasil; como tampoco lo está –lo hemos expresado en este espacio– el vínculo con Venezuela.
Pero situándonos en el vínculo bilateral con nuestro vecino inmediato, hay que decir que desde un inicio el gobierno de Néstor Kirchner convirtió la relación con Brasil en uno de los ejes de la política exterior regional: lo consideró un importante factor de cohesión y cooperación para el fortalecimiento del Mercosur, más allá de la importancia que representa como mercado, como foco de atracción de inversiones y como fuente de complementación política en la región.
En los últimos años, Brasil y la Argentina han acumulado un nada desdeñable capital de confianza mutua y lealtad, que les permite coordinar acciones en el plano internacional y en cuanto organismo o reunión multilateral exista: es de esta forma que las estrategias conjuntas son llevadas adelante en ámbitos como la Cumbre de las Américas, las reuniones de la Ronda de Doha en la OMC, o en el G20, por sólo citar algunos casos.
El punto de inflexión en la relación bilateral se marcó el 20 de noviembre de 2005 en Iguazú. Al cumplirse 20 años de la firma de los tratados AlfonsínSarney, Lula Da Silva y Néstor Kirchner reafirmaron su voluntad integradora, con la firma de un documento con un ambicioso programa de trabajo.
Fue más que un escrito y una serie de acciones en la relación: ese día los presidentes sellaron una alianza estratégica desde lo político, que ha quedado marcada en el ámbito bilateral, regional y multilateral hasta estos días.
Pero nuestra relación, como todos los vínculos profundos y duraderos, no está exenta de dificultades y contratiempos. Los diferendos comerciales entre los dos países marcaron los primeros años de la gestión Kirchner: reclamos empresarios por una “invasión” de productos brasileños originaron una negociación entre países que derivó en la creación de la Comisión de Monitoreo del Comercio y el Mecanismo de Adaptación Competitiva. Esto favoreció la negociación entre privados que, sumada a un mejoramiento de las relaciones bilaterales y a un crecimiento en las economías de ambos países, resultó determinante para que hoy la hipótesis de conflicto comercial desaparezca de las tapas de los diarios.
Argentina y Brasil, como socios mayores, constituyen el núcleo duro del bloque regional, y una relación sólida y de mutua confianza es fundamental para el futuro del Mercosur, como ha quedado demostrado con las acciones que se han impulsado en los últimos años en función de atenuar las asimetrías con Uruguay y Paraguay.
La implementación de los Fondos Estructurales, donde los socios mayoritarios aportan dinero utilizado en su mayor parte por Uruguay y Paraguay; el proceso hacia la creación de un Fondo similar destinado a la pequeña y mediana empresa; sumado a la adopción de monedas locales en el intercambio comercial a partir de 2008, constituyen acciones impulsadas hacia el bloque regional.
Los dos gobiernos trabajan hoy, junto a Uruguay y Paraguay, con la convicción de lograr un Mercosur más efectivo que sepa atender las demandas de sus ciudadanos; y con el convencimiento de ir evolucionando desde la concepción puramente comercial que dominó en los ‘90 hacia una integración donde el desarrollo productivo, el fortalecimiento de sus instituciones democráticas y, sobre todo, la participación social, sean también pilares del funcionamiento del bloque.
Cristina Fernández de Kirchner ratificó en su último viaje la asociación estratégica con Brasil y la voluntad de trabajar desde allí en favor de un fortalecimiento del Mercosur.
En un contexto económico y político favorable, la ratificación de estas políticas y la agenda común en materia productiva, energética, industrial y tecnológica, se presentan como signos más que positivos de cara al futuro del bloque regional, como así también hacia la construcción de la Unión Sudamericana de Naciones.

martes, 20 de noviembre de 2007

¿Por qué podemos negociar bilateralmente con México?

El análisis de Eduardo Sigal

Apartir de la decisión 32 del 2000, el Mercosur estipuló que el único país con el cual los integrantes del bloque podían iniciar negociaciones bilaterales era México.
Bajo el paraguas de esa decisión, esa nación y la Argentina, dos economías que representan, en conjunto, el 36% del PBI de América latina, están avanzando en acuerdos comerciales y productivos beneficiosos para ambos países.
Las negociaciones también avanzan en consonancia con el acuerdo de complementación económica 54 entre Mercosur y México, cuyo objetivo es crear un área de libre comercio, y que permite a los países mercosurianos avanzar en la ampliación y profundización de sus acuerdos bilaterales con ese país en el marco del Tratado de Montevideo de 1980. También se profundizan con el acuerdo 55 MercosurMéxico en el sector automotor, que prevé el libre comercio de automóviles y vehículos livianos, remolques y maquinaria agrícola para el 2011 y de camiones y ómnibus para el 2020. Este marco permite durante el período de transición negociaciones bilaterales como la que regula el comercio automotor entre nuestro país y México.
A partir de estos entendimientos,la Argentina y México avanzan en la profundización del patrimonio histórico negociado en la ALADI y abierto una nueva oportunidad histórica de avanzar en un proceso de complementación industrial y económica entre ambos países.
México y la Argentina fueron hasta hace poco tiempo países de escaso intercambio comercial.
Pero luego de varios años de estancamiento y superada la crisis argentina con políticas inversas a las recomendadas por los organismos financieros internacionales, el flujo de comercio entre ambos Estados inició un rápido crecimiento. Las exportaciones argentinas cuadruplicaron los valores registrados a fines de los años ’90 y las importaciones superaron tras la crisis sus valores históricos. En 2006 las exportaciones de México a la Argentina crecieron casi un 40%, y las exportaciones argentinas a México aumentaron un 33%.
La tendencia creciente del intercambio bilateral se confirma en los datos de los primeros ocho meses del 2007: 11% más que en igual período del 2006. Las exportaciones argentinas a México se redujeron un 6% (por la caída en las exportaciones de combustibles), mientras que las importaciones crecieron un 34 %.
El dinamismo en el intercambio comercial lo impulsan básicamente por dos sectores: automotor, que concentra alrededor del 40% de las exportaciones argentinas a México; y máquinas y aparatos eléctricos (básicamente celulares), que representa casi el 50% de las exportaciones mexicanas a la Argentina.
Respecto del sector automotor, el acuerdo bilateral para liberalizar el comercio de automóviles y vehículos livianos desde el 2006 se vio potenciado con la inclusión de numerosas autopartes desde mediados del 2007.
Por su parte, la ampliación y profundización del acuerdo de complementación económica 6 (firmado por los dos países en 1986 en el marco del ALADI) implica la inclusión de 1.500 nuevas líneas arancelarias que serán liberalizadas en un plazo no mayor de 10 años. Esta lista de productos incluye: químicos y petroquímicos, plásticos, material eléctrico, caucho, productos minerales, productos cosméticos, instrumentos de óptica y precisión, siderurgia, productos de la industria gráfica, vidrio y otras manufacturas diversas.
En muchos de estos sectores se verifica un importante potencial de complementariedad industrial entre la Argentina y México. El desafío actual es lograr que el importante flujo de inversiones que hoy existe permita avanzar en la conformación de cadenas de valor supranacionales, en particular en productos de alto valor agregado.
México y la Argentina cuentan con sectores productivos diversificados y competitivos.
Ambos crecieron en los últimos años a tasas sostenidas, como resultado de economías sólidas y pujantes, con un sector externo en crecimiento que ha aportado significativamente a estos resultados y que se orienta al objetivo prioritario de lograr un desarrollo sustentable de las economías y una mejora sustantiva de las condiciones de vida de sus habitantes.
De allí la importancia de aprovechar la riqueza de oportunidades que ofrecen sus mercados en expansión y continuar generando oportunidades de comercio e inversión, con niveles crecientes de productividad, que se traduzcan en mayor empleo, mayor calificación y mejor remuneración.
El acuerdo de asociación estratégica, firmado por los dos presidentes, establece una estructura marco para trabajar conjuntamente en la profundización de nuestras relaciones, identificando nuevas oportunidades de negocios conjuntos, comercio e inversión, que contribuyen a mejorar la calidad de vida de nuestros pueblos.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Entrevista para Estado de São Pablo

'Temos de encontrar complementaridade' Entrevista
Eduardo Sigal: subsecretário de Integração e Mercosul da Argentina
Sigal destaca intercâmbio com Chile e Venezuela, mas diz que relação estratégica fundamental de seu país é com o Brasil
Ariel Palacios, Buenos Aires

O subsecretário de Integração e Mercosul, Eduardo Sigal, foi, ao longo dos últimos anos, um dos principais negociadores argentinos com o Brasil. Em entrevista ao Estado, Sigal sustentou que a nova etapa que inicia na Argentina, sob a direção da presidente eleita Cristina Kirchner, aprofundará as relações com o Brasil. A visita de Cristina hoje ao presidente Luiz Inácio Lula da Silva consistirá em um símbolo da “arrancada” desta nova fase, afirma.

No governo de Kirchner a relação com o Brasil teve momentos bons, mas também de tensão, especialmente no início. Nessa época a Argentina estava tentando sair da crise. No cenário atual, com o PIB crescendo a elevadas proporções, a relação tende a ser outra?

Com o governo de Cristina Kirchner há uma continuidade e mudança na política argentina. Existe continuidade porque 45% da população votou por ela buscando essa continuidade. Mas também há mudança, pois há uma realidade diferente, sobre a qual se deve construir a relação. Não é a etapa em que estávamos em 2003, na qual o papel do governo era como o de um bombeiro para apagar os incêndios. Na época grande parte da população estava desempregada e a pobreza era grande. Não resolvemos tudo. Ainda há muito para resolver. Mas estamos encaminhados. E agora existem elementos que passam a ter outra centralidade, entre elas, as relações internacionais e o desenvolvimento do bloco regional. E, portanto, a relação Argentina-Brasil. Eu não posso pensar em questões “mercosulianas” ou sul-americanas sem o aprofundamento da relação entre a Argentina e o Brasil. Por isso, acredito que no governo de Cristina Fernández de Kirchner a relação terá uma dinâmica maior. E por isso ocorre esta viagem da presidente eleita, que irá acompanhada de seis ministros. É um sinal de que vamos não somente para uma arrancada de tipo formal e protocolar, mas continuar a integração.

No Brasil, em muitos setores existe a percepção de que para Kirchner é mais importante o eixo Buenos Aires-Caracas do que Buenos Aires-Brasília.

Acho que é uma visão de tipo maquiavélica da qual discordo. Eu destaco a importância estratégica Brasil-Argentina. E isso não é em detrimento de que o Brasil tenha outras relações importantes e a Argentina também tenha outras relações importantes, tal como o Chile, por exemplo, país com o qual temos um grande superávit comercial. E também tenho de dizer francamente que a relação da Argentina com a Venezuela é intensa, positiva, e crescente do ponto de vista comercial, de transferência tecnológica, de instalação de empresas argentinas na Venezuela. Mas a relação estratégica fundamental é entre a Argentina e o Brasil. Além de harmonia entre nossos países temos de encontrar complementaridade. E quanto melhor esteja o Brasil, melhor estará a Argentina. E vice-versa.

Apesar do déficit que a Argentina possui com o Brasil, o nível dos conflitos comerciais diminuiu drasticamente.

A capacidade de crescimento das indústrias argentinas não chega a abastecer o duplo requerimento da demanda interna e da demanda externa que temos. Por isso, um dos grandes desafios é seguir a linha ascendente na capacidade de investir. Não somente com recursos genuínos nacionais, mas também ser capazes de atrair investimentos estrangeiros que venham para o setor produtivo. A Argentina já passou por aquela fase dos capitais transitórios.

As empresas brasileiras foram à Argentina para ficar?

Não posso afirmar categoricamente, mas essa é a percepção. Muitas delas estão fazendo investimentos de tipo industrial. E, quando são desse tipo, é difícil que sejam investimentos conjunturais ou transitórios. E é bom que empresários brasileiros queriam assumir o risco da integração, desse desenvolvimento, de que estamos construindo um denominador comum.

sábado, 17 de noviembre de 2007

La dimensión social y ciudadana

"El Mercosur debe beneficiar a todos sus miembros y superar las asimetrías, o las fuerzas reaccionarias al bloque usarán la insatisfacción que eso genera en la opinión pública para hacerle creer que es inviable", dijo ayer el titular de la comisión de representantes del Mercosur, Chacho Alvarez, en un seminario en la Cancillería argentina sobre dimensión social y productiva del Mercosur. Sindicatos, universidades, Pymes y ONGs de los países socios participaron de la reunión, abierta por Alvarez, el subsecretario Eduardo Sigal y Hugo Varsky de la Cancillería; el ministro de Trabajo, Carlos Tomada; el titular del Parlamento del Mercosur, el uruguayo Roberto Conde, y delegados de las presidencias o cancillerías brasileña, paraguaya y uruguaya, entre otros.

Sigal llamó a lograr "competitividad con cohesión social y desarrollo con sustentabilidad ambiental y equilibrio territorial"; Alvarez, a dotar de ciudadanía y legitimidad social al bloque, aprovechando "el escenario más democrático en décadas y el buen momento económico", y Tomada resaltó la mayor "autonomía de EE.UU." y la recuperación de trabajo productivo. Las propuestas sociales se llevarán a la cumbre presidencial de Montevideo, en diciembre.

Néstor Restivo (Clarín)

viernes, 16 de noviembre de 2007

Amplia convocatoria al debate

Seminario de la red de organizaciones para del desarrollo con inclusión
"El desafio de construir un Mercosur productivo y social"



El diseño de un modelo de integración productiva que no esté orientado a la esfera comercial; sino que sea social y productivo fue el eje del debate en el que organizaciones enroladas en la Red de Organizaciones para el Desarrollo con Inclusión avanzaron en un seminario realizado hoy viernes en el Palacio San Martin.

La apertura del encuentro, estuvo a cargo del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, el titular de la Comisión de Representantes Permanentes del MERCOSUR, Carlos Alvarez y el subsecretario de integración Económica, Eduardo Sigal y sirvio como disparador para una jornada en la que en distintos talleres se debatieron los ejes de la nueva etapa en al integración regional.

Luego de esto, se realizó el panel denominado “Hacia un nueo modelo de desarrollo productivo y social”, donde participaron el presidente del Parlamento del MERCOSUR, Roberto Conde, el jefe de gabinete de la Cancilleria uruguaya, Federico GOmensoro y el Director de Asuntos Especiales de la Cancilleria del Paraguay, Victor Hugo Peña, coordinados por el representante especial para la integración y la participación social, Hugo Varsky.

Mas tarde, los casi 400 presentes se distribuyeron en cuatro foros (Integración social, Integración Productiva, Integración Cultural y Educativa, Ambiente y Recursos naturales) donde debatieron sobre el nuevo enfoque del MERCOSUR en materia productiva y social; foros donde disertaron distintos actores de la Red de Organizaciones y personalidades del mundo académico y social de los países del bloque.

Discursos

En su discurso de apertura, el titular de la Comisión de Representantes Permanentes del MERCOSUR, Carlos Chacho Alvarez consideró que, para que el proceso de integración sea exitoso, se requieren varios factores. Entre ellos: “que todos los miembros se sientan beneficiados por la integración; por lo cual el tema de las asimetrías es central”. Por eso, “tiene que haber legitimidad social al proceso, por lo cual hay que desarrollar una conciencia regional”.

Además, considero: "Ahora tenemos una nueva oportunidad histórica, tenemos que construir una comunidad, un concepto superior al mercado. Por eso hay que trabajar fuerte en las complementariedades. El MERCOSUR ya derrotó al ALCA pero ¿Alcanza para decir que hemos construido una herramienta para que los pueblos vivan mejor?”, se preguntó

A su turno, Eduardo Sigal consideró que el desarrollo integrado de la región “no es un desafío de especialistas, técnicos e intelectuales sino del conjunto del los pueblos y sus organizaciones representativas”. Entre esos retos mencionó: “Cómo lograr competitividad con cohesión social; cómo compatibilizar desarrollo con sostenibilidad ambiental; cómo hacer que el desarrollo tenga equilibrio territorial” y además: “definir qué rol debe cumplir el Estado y con qué instrumentos contará; compatibilizar el crecimiento del mercado interno con el de las exportaciones; sostener el crecimiento económico superando los desafíos energéticos; promover el crecimiento nacional con integración regional; impulsar la economía social sin fomentar la informalidad; vincular la sociedad de la producción y la del conocimiento y universalizar la capacitación”.

En tanto el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, destacó las semejanzas de la evolución reciente de los países de la región. “Nos une un conjunto de intereses comunes como el deseo de mejorar la distribución del ingreso, que el Estado debe volver a jugar un rol central, que la democracia es innegociable. Es una buena base para construir”, dijo. “No está muerto el objetivo de pleno empleo. Es imprescindible el rol del Estado como articulador y el trabajo como principal factor de inclusión social”.

Casi en el cierre del seminario, el viceministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, consideró que ante la existencia de problemas sociales comunes en la región "debemos generar políticas públicas comunes".

jueves, 15 de noviembre de 2007

MERCOSUR: ENCUENTRO PARA DEBATIR LA INTEGRACIÓN REGIONAL

La Red de Organizaciones para el Desarrollo con Inclusión, de la que forma parte el Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina (CCSC), realizará este viernes 16 de noviembre en el Palacio San Martín, Esmeralda 1231, el Seminario "La Integración Regional: El Desafío de Construir un MERCOSUR Productivo y Social". La apertura del evento, prevista para 9:30, estará a cargo del Ministro de Trabajo, Carlos Tomada; el Gobernador de la Provincia de Chubut, Mario Das Neves; y el Subsecretario de Integración Económica Americana y MERCOSUR, Eduardo Sigal.
En tanto, a las 10, Carlos "Chacho" Alvarez, Presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del MERCOSUR, junto a Roberto Conde, Presidente del Parlamento del MERCOSUR y Federico Gomensoro, Secretario Ejecutivo del CEFIR, disertarán sobre "Hacia un modelo de desarrollo productivo y social regional", con la coordinación de Hugo Varsky, representante especial para la Integración y la Participación Social de la Chancillería.
Además, a las 11:30 comenzarán trabajo en los siguientes foros: Foro de Integración Productiva que será coordinado por Alejandro Robba, Presidente de la Fundación Estado Trabajo y Producción (FETyP), y Francisco Dos Reis, titular de de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME); Foro de Integración Social, que será coordinado por Edgardo Form, Gerente General del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos (IMFC), y Pedro Peretti, Federación Agraria Argentina; Foro de Integración Cultural y Educativa, que será coordinado por José María Paolantonio, Director del Centro de Estudios del Mercosur Cultural (CEMEC), y Pablo Urquiza, Coordinador General de Cooperación Internacional del MECyT, y el Foro de Ambiente, Recursos Naturales e Integración Territorial que será coordinado por Alejandro Kacero, MoCaR, y Gustavo Torres, Representante para las Regiones Subnacionales de la Subsecretaría de Integración Económica Americana y MERCOSUR.
Al terminar los foros, a las 16:30, comenzará el panel "Hacia un modelo de desarrollo productivo y social regional" que contará con la participación de representantes de países de la región. El acto de cierre, previsto para las 18, será encabezado por Hugo Guerrieri, presidente de la Fundación Pro-Buenos Aires, y Alicia Kirchner, Ministra de Desarrollo Social de la República Argentina.
Por qué el Seminario
No hay nación sin región, y cualquier modelo o proyecto estratégico productivo nacional tiene que empezar a converger con los de los países de la región. Surge así la necesidad de darle continuidad al proceso iniciado en junio de 2006 en Córdoba, e impulsar un debate abierto entre los actores del proceso de integración regional. La agenda que las organizaciones sociales se concentró en construir un modelo de integración productiva, que no está orientado solamente a la esfera comercial sino que sea fundamentalmente productivo y social y que comience con metas claras:
- Promover políticas de Estado con respecto a los temas de la dimensión productiva y social de la integración
- Desarrollar y estimular proyectos para la integración de cadenas productivas;
- Impulsar la integración productiva con inclusión social
- Encaminar políticas públicas regionales destinadas a disminuir las asimetrías que caracterizan al bloque
- Desarrollar políticas regionales activas de apoyo a las PyMEs y la agricultura familiar y de fomento de la asociatividad en la región
- Impulsar decididamente el trabajo decente y el empleo de calidad
Se trata de construir una visión de las políticas públicas regionales, que deben tender a articular la visión y planificación estratégica de un desarrollo inclusivo para el conjunto de los países de la región.
Metodología de trabajo:
Una vez finalizado este seminario, se buscará darle continuidad al debate durante la Cumbre Social del Mercosur de Montevideo para finalmente exponer las conclusiones obtenidas en un nuevo encuentro en el mes de marzo, teniendo en cuenta el ejercicio de la Presidencia Pro Témpore (PPT) que recaerá en la Argentina durante el primer semestre del 2008.

martes, 13 de noviembre de 2007

Hacia una reforma institucional en el Mercosur

Una de las formas de cuestionamiento al Mercosur refiere a la falta de "institucionalidad" del bloque. Al respecto, si bien existe en algunos especialistas , académicos, periodistas y políticos un planteo genuino sobre la cuestión, la mayoría de las veces hay opiniones "interesadas" que añoran la institucionalidad del consenso de Washington, de las relaciones subordinadas a las grandes potencias y procuran la consolidación del statu quo de la década pasada, donde el intercambio comercial constituía el horizonte excluyente.

Lo cierto es que el bloque está experimentando un profundo proceso de transformación, en consonancia con el nuevo enfoque hacia una orientación social y productiva impulsada por los actuales gobiernos de la región. Se comenzó a diseñar así una reforma institucional que contempla estas nuevas dimensiones.
De esta forma fue que en el 2005 se creó el Fondo para la Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM). Con aportes de los miembros plenos del bloque proporcionales a su PBI, el fondo financia la realización de obras de infraestructura, proyectos sociales y productivos y fortalecimiento institucional. El fondo cuenta con 100 millones

de dólares anuales y ya se aprobaron proyectos diversos que van desde la construcción de viviendas populares en Paraguay hasta la implementación de un plan para la erradicación de la fiebre aftosa en los países del Mercosur y Bolivia.

Otra de las iniciativas ha sido la creación del Instituto Social del Mercosur, que tiene por principal objetivo cooperar en el diseño de proyectos sociales en la región así como analizar modalidades de financiamiento; el Instituto Mercosur de Formación (IMEF), que establece un ámbito académico para la capacitación de funcionarios públicos en la temática de la integración; el Observatorio de la Democracia, encargado, entre otras actividades, de hacer un seguimiento de los procesos electorales como medio de consolidar la democracia en la región; y el Fopyme, para financiamiento de la pequeña y mediana empresa. Son todos ellos organismos y espacios creados con el enfoque productivo, social y democrático que impera en el bloque por estos años.

La reforma de mayor trascendencia ha sido la creación del Parlamento del Mercosur, porque es a través de este organismo que se abre un espacio de representación directa a los ciudadanos, y por ende un mayor proceso de participación y democratización del proceso de integración regional.

Actualmente, el Parlamento del Mercosur está integrado por legisladores de los Congresos nacionales de los Estados Partes pero a partir del 2011, cuando culmine la etapa de transición, pasará a estar conformado por parlamentarios elegidos por el voto directo de los ciudadanos. de la Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, a los que se sumarán los legisladores de Venezuela tan pronto se concrete su adhesión al bloque regional.

Una reforma a la estructura general del Mercosur está siendo por estos días fruto de debate entre los países. La complejidad de necesarios cambios, implica la modificación de tratados fundacionales del bloque y aquí es donde surgen las mayores complejidades; pero más allá de esto se ha avanzado en aspectos concretos como el fortalecimiento de la Secretaría Administrativa, que tiene su sede en Montevideo, y el establecimiento de la Secretaría del Tribunal Permanente de Revisión, que es el más alto órganos jurisdiccional del bloque, localizado en
Asunción.

Se espera para junio del 2008- en coincidencia con la Cumbre de Presidentes con la que culminará la presidencia pro tempore de la Argentina terminar la reforma del Protocolo de Olivos, que regula el procedimiento de solución de controversias entre los países miembro, para fortalecer la seguridad jurídica del bloque.
Un mejoramiento en los procesos de incorporación de normativa es otro de los aspectos necesarios que debe estar en la agenda del bloque. Hoy, sin facultades supranacionales, el Mercosur adolece de un criterio único para poner en vigencia su normativa y por ende la entrada en vigencia de muchas de sus decisiones: es este un aspecto que se está discutiendo en el seno del bloque.

La agenda pendiente en materia institucional es, en definitiva, el reflejo cabal de los lineamientos estratégicos que los países que integran el bloque buscan para los próximos 15 años en la región.